martes, 22 de septiembre de 2009

Caminos

Durante un tiempo caminamos por la vida girando la cabeza a cada segundo, temiendo que venga alguien por nuestra espalda y nos de un golpe, temiendo sufrir, tomamos tantas medidas de seguridad que nos metemos en una burbuja. Y en ese momento aunque no lo sepamos no somos capaces ni de distinguir lo bueno, de lo malo; lo que nos sale bien, de lo que nos sale mal; lo que queremos, de lo que estamos dispuestos a hacer. Guiamos nuestra vida con los ojos cerrados, caminando por caminos asfaltados por los que circula todo el mundo, porque sabemos que salirse del asfalto nos supondría arriesgar demasiado.

Sin embargo... un día podemos descubrir lo que queremos de verdad, y reconocemos estar dispuestos a romper esa burbuja, aquella que nos aislaba de los problemas, que nos separaba de lo bueno... y de lo malo; aquella burbuja que nos protegía. La diferencia es que ahora somos dos, ahora te tengo a ti, y sé que puedo abrir mis ojos, para hacer nuevos senderos, para abandonar el asfalto, para crear nuevos caminos, para dejar una huella que no pueda ser borrada.

No hay comentarios:

Publicar un comentario