Y ya hace casi un año que apareciste, que te metiste en mi vida. Ha pasado un año desde aquellas conversaciones, aquellos mensajes que pedían a gritos respuestas, aquel afán infinito por saber, saber y saber, por conocernos. Me recuerdo colgada del ordenador, horas y horas, sin cambiar de ventana, preguntándome a mi misma por qué. Recuerdo esa sensación de sentarme a escribir, y de repente un día descubrir que lo hacía para ti, que cada una de las líneas eran tuyas. Descontrolé mi vida, quizás en el único momento en el que la tenía un poco controlada, rompí horarios, me olvidé de gente… Era nuestro secreto, con pies de plomo lo viví en silencio, sin arriesgar, busque otros oídos, otras opiniones, ayuda, busque ayuda, necesitaba vendas por si tropezaba. Pero hoy, casi doce meses más tarde, no las necesito, no he tropezado, no me has dejado hacerlo, porque caminas a mi lado, de la mano, esperando un mínimo traspié para recogerme.
lunes, 9 de agosto de 2010
lunes, 15 de marzo de 2010
Un lunes como otro cualquiera...
Suena el despertador cada mañana, una alarma, dos alarmas, hasta la quinta... empieza el día. Sales de casa, y te esperan bastantes minutos andando, bueno arrastrando los pies; que más da a esas horas nadie se fija. Pasan lo días y notas que cada día amanece antes, son las 7:30 a.m. y ya no es de noche. Es el único rato para pensar. Y podía darse el caso de que no hubiese nada que pensar, pero si lo hay, unas cuantas cosas pendientes del fin de semana esperando a que llegase la mañana del lunes, con la rutina de todos los inicios de semana, para ser pensadas. Toca juzgar, decidir, dar una opinión silenciosa...
No es ni bueno ni malo, simplemente curiosidad, es un ansia ilimitado de querer comparar, un mono como el de cualquier fumador cuarentón que se empitilla mañana tras mañana, inevitable. Siempre he querido saber, siempre he mirado de reojo, hacia atrás, quizás para hacerme un poco de ese daño que intento descubrir, de ese que sólo crea la incertidumbre y el vacío.
No estoy vacía, no me siento sóla, no me quejo de eso, en absoluto. No me quejo de nada, sólo quiero dejar de sentirme extraña por tener que parar un ansia de curiosidad exacerbada.
Prefiero las mañanas de lunes en las que sólo tengo ganas de cerrar los ojos y sentirte cerca.
No es ni bueno ni malo, simplemente curiosidad, es un ansia ilimitado de querer comparar, un mono como el de cualquier fumador cuarentón que se empitilla mañana tras mañana, inevitable. Siempre he querido saber, siempre he mirado de reojo, hacia atrás, quizás para hacerme un poco de ese daño que intento descubrir, de ese que sólo crea la incertidumbre y el vacío.
No estoy vacía, no me siento sóla, no me quejo de eso, en absoluto. No me quejo de nada, sólo quiero dejar de sentirme extraña por tener que parar un ansia de curiosidad exacerbada.
Prefiero las mañanas de lunes en las que sólo tengo ganas de cerrar los ojos y sentirte cerca.
martes, 16 de febrero de 2010
14 de febrero
Podría decirse que aunque se fuesen acercando los días, a mi me seguía pareciendo algo lejano, algo imposible, faltaban horas y aun surgían imprevistos, zancadillas, pero... llegó. Llegaron esa avalancha de momentos perfectos, una montaña de sensaciones que no sé, podría calificar de muy nuevas.
Indescriptible. ¿Cómo contarlo? Puedo buscar palabras, puedo intentar contar, pero un 90% de lo que vivimos queda en el aire, se escapa de cualquier palabra, es eso que sólo puedo limitarme a recordar... A recordar como la mejor de las películas de amor, esas que tanto me gustan y que bueno siempre acaban robandome alguna lágrima, como tú, como ese fin de semana, como
esa noche, como el sentir tu brazo rodeandome al despertar, o como el poder decirte que te he llevado el zumo del desayuno. Puede ser como tantas cosas... hay tanto... tantos comos... Será imposible olvidar, será facil recordar, y será seguro repetir.
Te quiero pollo.
Cierra los ojos. No los abras.
Dios... ¿que has hecho? ¿a qué huele?
Espera... ahora abrelos.
(...) silencio...
Javier eres increible.
lunes, 1 de febrero de 2010
Semáforo en rojo
Llevo casi seis meses intentando no separarme de ti ni un minuto, pero es imposible, hay separaciones obligadas y separaciones necesarias. Podría decirte que sí, que en cuanto tengamos dinero nos vamos a vivir juntos, pero... en realidad sabemos que tu tendrás dinero antes que yo, y que yo no podré irme contigo tan fácil, pero da igual puedo vivir con ello, puedo vivir sabiendo que estaré siempre en ti; porque cuando dices eso de que no te vas a olvidar de mi, en el fondo sé que es cierto, sé que tu tampoco quieres perder nada de esto, nadie querría perderlo.
Pollo, podrás seguir diciendo que todavía no me conoces, y que yo tampoco te conozco, pero... odio esas palabras, nunca se llega a conocer a nadie, pero son escusas, no me hace falta conocerte más para saber que tienes todo lo que siempre imaginé como un retrato perfecto.
Eres la persona que siempre esperé encontrar en el asiento de al lado cuando un semáforo se pone en ROJO, para poder MIRAR, BESAR y SONREIR.
domingo, 31 de enero de 2010
Sólo algo bonito
La verdad es que no siempre podemos encontrarle motivo a un malestar que nos acompaña durante días, no siempre nos resulta fácil encontrar un porqué. Estos últimos días han tenido mucho de eso, mucho de ignorar, de no poder explicar, más bien de no saber como hacerlo. Y es que saber que estoy a un sólo comentario de explotar, apreciar esa irascibilidad que se atrinchera en mi, me desmoraliza aún más, como el saber que no puedes estar aquí ahora, que no puedes estar aquí siempre, aunque te necesite más que a nada.
Hoy termina nuestro primer enero juntos, diría que ha sido especial, pero ambos sabemos que cualquiera de los meses que hemos pasado juntos lo han sido, y lo seguirán siendo. Ayer te dije: "que sea bonito", pero tiraste a asegurar y preguntaste de nuevo, repetí la misma respuesta; sé muy bien lo que quiero, sé perfectamente lo que necesito. Siempre he albergado cierto miedo a cruzar esa línea que marca el límite entre lo que necesito y lo que deseo, también a que la cruzases tú... por eso releí tus mensajes hasta una fecha, porque sabía que lo demás no era lo mismo, ni mejor ni peor, igualmente necesario, igualmente me encanta, pero no todos los días son días para eso.
Hoy termina nuestro primer enero juntos, diría que ha sido especial, pero ambos sabemos que cualquiera de los meses que hemos pasado juntos lo han sido, y lo seguirán siendo. Ayer te dije: "que sea bonito", pero tiraste a asegurar y preguntaste de nuevo, repetí la misma respuesta; sé muy bien lo que quiero, sé perfectamente lo que necesito. Siempre he albergado cierto miedo a cruzar esa línea que marca el límite entre lo que necesito y lo que deseo, también a que la cruzases tú... por eso releí tus mensajes hasta una fecha, porque sabía que lo demás no era lo mismo, ni mejor ni peor, igualmente necesario, igualmente me encanta, pero no todos los días son días para eso.
Y te digo: "yo hoy lo que necesito es algo bonito, es a ti".
miércoles, 27 de enero de 2010
enero - febrero
Al optimismo de los primeros días se le sucede el lento trasiego de grises nubarrones que anuncian un verano complicado...
miércoles, 30 de diciembre de 2009
Año nuevo
Habrá que volver a empezar, un año nuevo.
.
Echando la vista atrás... puedo construir muros entre etapas, ha habido tantas cosas separadas por abismos. Yo no puedo decir que ha sido un buen año, tampoco que malo, pero sí que siempre hay etapas buenas y etapas malas, no importa la duración de cada una, lo único que puede importarme es ¿y ahora?; ahora soy feliz, no porque esté en la mejor etapa de mi año, sino porque es la mejor etapa de mi vida.
.
Y este año estaré encantada de volver a empezar, un año nuevo, contigo.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)



