viernes, 25 de septiembre de 2009

Amigos

Llega un día en la vida de toda persona en el cual descubrimos que nos hemos ido haciendo mayores, que estamos rodeados de gente que ha ido creciendo con nosotros... Inevitablemente con el paso del tiempo, nos vemos obligados a elegir caminos, tomar decisiones que nos separan de algún modo de aquellos a los que queremos. Las decisiones de otros también nos afectan, nos afecta que se alejen, que cojan un billete de ida mientras el de regreso se queda esperando al otro lado del mostrador... Con 18 años es pronto para tomar decisiones así, es pronto para asumirlas, es pronto para todo lo que sea separarse de personas que nos escuchan, esas personas que dan un significado real a la palabra "amistad". No es una, ni dos, ni tres, en realidad aunque no se vayan lejos, aunque estén en la otra manzana, a diez minutos andando, en el otro extremo de la ciudad, o a varios depósitos de gasolina no importa, el cambio es igual, y asumes irremediablemente que no les verás, no te reunirás con ellos en mucho tiempo. Pero lo bonito es que les esperarás, es que el día que veas su nombre en la pantalla del móvil, o la ventanita del msn te hará ilusión tener noticias, y el día que les vuelvas a mirar a la cara... ese día te acordarás de tantas cosas, tendrás tantos momentos que recordar, tantas confidencias acumuladas que contar, consejos que pedir, abrazos que dar...
Estaré esperando en el mismo sitio de siempre.

jueves, 24 de septiembre de 2009

Escribir

Voy a regresar al boli y al papel, tengo que asumirlo. Para escribir me basta con saber que siempre estarás tu para leerlo, pero no es eso, esto no comenzó siendo eso. No eres poco motivo, al contrario, en mi cabeza eres lo único en lo que tengo que pensar para que mis dedos escriban sobre un teclado, o se muevan sobre un papel al compás que tu marques. Pero... empiezo a sentirlo como una obligación, escribir, escribir y escribir, y el día que no pueda abrir esta página para hacerlo sentiré que mi día esta incompleto. Aún así soy consciente de que lo hago porque me gusta, porque después de las tres primeras líneas las siguientes salen solas, pero para ello paso minutos y minutos delante de una ventanita en blanco. El boli y el papel tienen otro encanto, algo que hace que escribir sea mucho más atractivo, no sé es distinto, quizás el tiempo sea el peor enemigo de las plumas que conservamos como reliquias. Algún día recuperaré la pluma, recuperaré los cuadernos viejos... como un día recuperé las ganas de escribir

miércoles, 23 de septiembre de 2009

Un alma que no tenía

No nos engañemos, no hemos superado los problemas. Hemos prolongado nuestras vacaciones una semana más, y tenemos el morro de engañarnos llamándolo "adaptación". No es nuevo, somos jóvenes; y como dicen algunos siempre encontramos alguna escusa para escaquearnos. Pero la realidad es otra, y habrá que ponerse las pilas.
(...) Ahora lo que se convirtió en habitual durante el verano, lo llamaremos esporádico. No hará falta pensar planes con antelación, porque las ganas harán que salgan sólos. Será bonito. Echarte de menos diariamente. Esperar verte dormido, bueno más bien esperar verte. Y aunque cueste tengo ganas de que pasen días sin verte, porque quiero ese abrazo, ver que pasa; porque quiero probar ese beso que sepa a reencuentro.

martes, 22 de septiembre de 2009

Caminos

Durante un tiempo caminamos por la vida girando la cabeza a cada segundo, temiendo que venga alguien por nuestra espalda y nos de un golpe, temiendo sufrir, tomamos tantas medidas de seguridad que nos metemos en una burbuja. Y en ese momento aunque no lo sepamos no somos capaces ni de distinguir lo bueno, de lo malo; lo que nos sale bien, de lo que nos sale mal; lo que queremos, de lo que estamos dispuestos a hacer. Guiamos nuestra vida con los ojos cerrados, caminando por caminos asfaltados por los que circula todo el mundo, porque sabemos que salirse del asfalto nos supondría arriesgar demasiado.

Sin embargo... un día podemos descubrir lo que queremos de verdad, y reconocemos estar dispuestos a romper esa burbuja, aquella que nos aislaba de los problemas, que nos separaba de lo bueno... y de lo malo; aquella burbuja que nos protegía. La diferencia es que ahora somos dos, ahora te tengo a ti, y sé que puedo abrir mis ojos, para hacer nuevos senderos, para abandonar el asfalto, para crear nuevos caminos, para dejar una huella que no pueda ser borrada.

lunes, 21 de septiembre de 2009

Comenzando

Nos creamos tantos miedos nosotros mismos, creo que he conseguido recuperar un poco de aquella ilusión que tenía hace unos meses, la ilusión de pensar en un futuro... esa que se alejó cuando este se acercaba, desapareció al darse cuenta de que nada era tan prometedor como parecía...
Tenía tanto miedo a perder aquello que no había esperado tener... y sigo teniéndole. Pero me queda el consuelo de saber y comprobar un día más que sólo abrazarte hace que merezca la pena, hace que me sienta tan princesa como el primer día; porque he ganado en seguridad, en confianza, en felicidad...


Y es que me encanta saber que nos separan escasos centímetros, que tu nariz y la mía se rozan a escondidas, mientras unas pupilas dilatadas se esconden bajo unos párpados helados.
Es curioso, pero creo que no me cansaré de pedirte prestado un último beso día tras día, para quizás dentro de un tiempo verme obligada a devolverteles uno tras otro... sería la deuda más dulce, la más bonita.

domingo, 20 de septiembre de 2009

Punto y final a unas vacaciones

Hoy creo que empiezo a conocer el miedo. Debe ser esto que me invade, que se ha apoderado de mi cama esta mañana, que me ha hecho huir de mi habitación, y que ahora me roba lo poco que tengo.

¿Por qué ahora? ¿Por qué yo?

Mañana va a llegar, y antes sólo te queda una noche, después abrirás los ojos... y mañana será hoy.
Siempre he sido muy niña, muy inocente, muy ingenua, siempre he creido que quererse era más que suficiente para enfrentar a todo. Espero no equivocarme, espero no cansarme nunca de luchar.

Te voy a necesitar.

viernes, 18 de septiembre de 2009

Mañanas y tardes

Recien llegada de un día tutifruti, sí un día con todo tipo de sabores; he pasado por diferentes estados desde que amanecí esta mañana hasta que me dispongo a acostarme. Hasta ahora he de reconocer que mis días se han resumido durante bastante tiempo en mis tardes. Las mañanas forman parte de algo que en mi vida está aun sin catalogar, no sé como llamarlo, podría decirse que durante todo el verano las he malgastado pero realmente no lo siento así, las he necesitado como periodo de meditación, de comunicación única y exclusivamente conmigo. En cambio mis tardes... he preferido compartirlas, y he acertado escogiendo la mejor de las compañías posibles, por eso hoy despues de un día un tanto "chungo" puedo quedarme satisfecha con el resultado. Más bien debería decir "muy satisfecha", echando el vistazo semanal díria que ha sido una semana estupenda, mi última semana de vacaciones lo sé, pero tarde o temprano llegaría y no imaginaba unos últimos días así la verdad.
La semana que viene vendrá el cambio, el nerviosismo y el desconcierto, se plantea la difícil tarea de cambiar mis mañanas por mis tardes...


Y bueno igual alguien espera algun mensaje subliminal sobre un atardecer en un campo con cardos, mosquitos y gente paseando... sí fue genial. Me guardaré ese día en secreto.

jueves, 17 de septiembre de 2009

UNO

Hace un mes que me imagine estar viviendo un sueño, estaba convencida de que no podía ser verdad. Abrí y cerré los ojos un par de veces al llegar a casa, y vi que estaba despierta, no me había equivocado porque en realidad hacía varios días que te sentía cerca, más accesible que nunca. No quería perder la oportunidad de conocerte y de decirte que te había sentido especial desde la primera conversación, sabía que podías convertirte en uno de esos espejismos que se esfuman sin poder evitarlo, y tal vez fue por la angustia de imaginarlo que reaccione como pensé que jamás podría.
El tiempo día tras día me ha ido dando la razón y no me he equivocado, me siento más realizada que nunca, ha pasado una tarde detrás de otra y en ninguna has parado de sorprenderme. Siempre me imagine en sitios o momentos como los que se han sucedido en mi vida en un cortísimo periodo de tiempo, se me ha pasado volando, ha sido un mes que parece haber desaparecido del calendario antes de que me diese tiempo a hacer planes para el, pero ha sido intenso, no ha habido un sólo minuto del que me arrepienta.
Podría recapitular día tras día desde la primera cerveza con una inesperada compañía, hasta ver nuestros pies colgados por la barandilla de un barco con el riesgo de quedarte descalzo; como decimos nosotros hemos pasado un montón de momentos pistacho, que seguramente parecerían absurdos a otras mentes que no fuesen las nuestras, porque realmente nadie estaba ahí cuando nos reíamos, nadie puede saber lo que se respiraba en el ambiente.
Jamás borraré las tardes tirados; desde la primera en la Magdalena, hasta la última en Parayas, aferrándome a tu mano como si fuese mi pasaporte a otro mundo, a algo nuevo que me queda por descubrir. Un día dijiste que nadie te había dado la mano durante tanto tiempo, no sé el motivo, pero en ese momento supe que mientras yo estuviese cerca no te iba a faltar alguien haciéndolo. Quizás algún día te hayas preguntado por qué lo hago, no lo sé, supongo que a mi también me falto alguien dispuesto a ofrecer una mano, y además mis manos hablan por mi, dicen si estoy tranquila, si estoy nerviosa, desvelan si tengo calor o frío, y lo cierto es que en ocasiones si tuviese que esperar a que mis labios lo dijesen estaría eternamente esperando. Pero todo eso acabó tengo la suerte de que ya no me preocupa hablarte, ni mido mis palabras como lo hacía al principio, ni siquiera escondo la cabeza cuando me sonrojo, ahora incluso me atrevo a aguantarte la mirada, y mis manos me sirven para decirte que te quiero mientras las palabras hacen los coros.
Ahora me queda forrar una caja en la que guardo aquellas cosas que todo el mundo calificaría de recuerdos tontos, o incluso basura, nadie guardaría una coca cola estropeada sin motivo, y mucho menos montaría en cólera al descubrir que su madre se había tomado la libertad de deshacerse de ella… pero yo sí, y no lo hago sólo por ti aunque lo parezca, lo hago más que nada por mi, porque seré todo lo tonta que el mundo quiera que sea, pero estoy segura que nadie siente lo que siento yo al leer una fecha pegada en una bolsa de triskis, o al ver una hoja seca de un parque, que además seguiría en aquel árbol si yo no la hubiese arrancado.
Ha sido uno de los meses que calificaría de preciosos en mi vida, soy muy consciente de que ello se debe a tu presencia y trato de agradecértelo de todas las maneras posibles, de todas aquellas que se me ocurren. Te he escrito muchas veces, te he dicho todas las verdades que se pasaban por mi cabeza, que te quiero, que te necesito, que has cambiado una vida, un montón de esas cursiladas que se le escapan a uno cuando está enamorado. Pero hoy te puedo decir que es mucho más que todo eso, que ahora no me imagino lo que sería pasear por un parque sin ti, o sentarme en el espigón sin tus ojos observándome, no sé que haría sin la persona que al pasar por una charcutería se detiene a alimentarse con el olor, la única persona que es capaz de retorcerse de cosquillas con una simple caricia.


Te quiero hasta la demencia.

miércoles, 16 de septiembre de 2009

Otoño

Aun nos encontramos en medio de septiembre y ya acecha el frío, acecha la oscuridad de la noche cada vez más temprana, sopla el aire que eriza el vello y un cielo gris cubre las calles de nuestra tan pequeña ciudad. Poco a poco surgen los colores cálidos del otoño, y la brisa marina recupera ese olor característico en los días de lluvia, ahora el aire sopla frío, enrojece mi nariz y nos obliga a despedirnos de nuestros atuendos veraniegos, adiós a las faldas y camisetas de tirantes. Sé que ahora empieza lo bueno, ahora sobrarán escusas para pedirte un abrazo, esperaré ansiosa el día en el que mis manos se conviertan en cadáver y paseen bajo tu camiseta provocando que te retuerzas, sí que te retuerzas, con esa cara de angustia y placer que se te escapa. Fría muy fría, te abrazaré, y sé que no me despegaré porque quiero que este invierno sea el más dulce y cálido que hayamos imaginado.

martes, 15 de septiembre de 2009

Seguro que te das cuenta...

Creo que te das cuenta lo feliz que me hace que me toques y me tiemblen las manos; de que de reojo te miro y al devolverme la mirada mis labios se tornan en sonrisa sin apenas darme cuenta, y es ahí cuando me doy cuenta de que te quiero, y en demasía; y no es que quiera quererte menos. Te quiero y no me canso de repetirlo. A estas alturas también te das cuenta de lo feliz que me hace tenerte al lado, querer dormir mientras me acaricias; te das cuenta de que me encanta saber que sólo con estar ahí cambias mi humor, te lo podría decir cuantas veces sea necesario, de las formas y combinaciones que quieras, para después de todo robarles a tus labios un yo también.

lunes, 14 de septiembre de 2009

Me haces feliz

Hoy he crecido un poquito más, pero no de estatura que a estas alturas es un poco complicado sino de otras muchas cosas. Hoy la vida me ha demostrado que una tarde tranquila puede aportarnos mucho más que una juerga de adolescentes, he podido disfrutar como una enana dónde nunca pensé que lo haría y eso quizás es lo más valioso que tengo ahora mismo. Podría repetirte que ha sido una tarde genial, y podría escribirlo una y mil veces, con palabras distintas dando rodeos para llegar siempre a la misma conclusión, que soy feliz, que me haces feliz. Que nunca antes trataron de calmarme, a nadie le intereso hacerlo, y si lo pienso ahora creo que no me importa, que realmente nunca encontré a nadie a quien me apeteciese abrazar cuando podía necesitarlo, nunca lo desee como ahora. Y para mi sorpresa he conseguido buscarle el lado bueno a algo que no le tenía, hace unas horas lo creí imposible pero ahora sé que tengo nueva terapia para los nervios, y se llama Javier Suárez.

domingo, 13 de septiembre de 2009

"queridos"

Es curioso como la gente se rodea de gente "querida" y sin embargo aprovecha cada instante que posee para despotricar contra la persona que soporta sus cambios de humor, sus desprecios, la persona que consuela y que termina convirtiéndose en un punto de apoyo imprescindible. Son esos instantes en los que el egoísmo se hace con la situación y nuestro egocentrismo no deja ver más allá de nuestro nombre. Nunca he querido convertirme en una de esas personas que habitualmente se encuentra en medio de guerras ajenas, siempre he buscado la manera de presumir de sinceridad y pacifismo, y es que es cierto que creo que yo lo estoy consiguiendo. Siempre me ha parecido complicada la tarea de seleccionar a esa gente que me rodea, esa gente que llamamos "querida", y muchas veces me he equivocado pero no olvido que de los errores se aprende. Hoy soy consciente de que has entrado en ese pequeño círculo que posee sobre mi un poder especial, estas dentro de esos privilegiados que compadezco por tener que soportar esos cambios de humor que decía, y sé que yo aprovecharé cada instante para algo muy distinto a lo que hace la masa, yo aprovecharé el tiempo echándote de menos. Algún día, espero que lejano, te preguntaré como has conseguido hacerlo, y te daré las gracias.



POCA
GENTE
TIENE
EL
PLACER
DE
QUE
LE
AGUANTE
LA
MIRADA
ALGUIEN
COMO

sábado, 12 de septiembre de 2009

El lienzo perfecto

Podemos continuar por nuestra vida mirando sólo hacía el frente, luchando porque no nos tiemble el pulso a la hora de tomar decisiones, pero siempre llegará un día en el que inevitablemente nos encontremos con una decisión demasiado importante como para tener sólo en cuenta lo que vemos delante de nosotros. Es necesario echar la vista atrás y a un lado, observar cada segundo através de unos ojos distintos, mirarse en el reflejo de otros ojos y comprobar entonces si tu vida realmente sigue pintando la imagen que deseabas. Encontré el lienzo que buscaba y ahora puedo dibujar mis decisiones sin que me tiemble el pulso. Aun me quedan muchos momentos preciosos por dibujar en tus ojos, son el mejor lienzo que podría imaginar.

viernes, 11 de septiembre de 2009

Sonrisas cómplices

Hoy es uno de esos días en los que no sé que pensar, puede ser que el echar un vistazo atrás cada viernes para ver como fue mi semana no sea tan buena idea como parecía en un principio, porque acostumbro a encasillarme en que si me ha ido bien me irá bien, ó si me ha ido mal me irá mal. Un simple día da para mucho, para experimentar sensaciones de todo tipo desde la decepción de uno mismo, al sentirse realizado con una sonrisa. Sé que queda mucho tiempo y muchas cosas por pasar, pero he aprendido en tres semanas a separar mis repasos de semana en dos partes: una la que me rodea, el día a día con lo que hago, lo que consigo y con toda la gente que aparece normalmente en mi vida; y otra contigo, una reflexión distinta a todas las que haya podido hacer nunca. Porque nadie consiguió distraerme nunca de esa forma, ni hacerme separar mis mañanas de mis tardes como lo haces tú, porque ahora creo que el secreto está en regalar sonrisas cómplices para que quien valga la pena luche por mi carcajada.


jueves, 10 de septiembre de 2009

Al final todo cambia

Hoy quizás sea el día en el que más deba medir mis palabras... A veces se nos olvida que somos personas, que tenemos límites y que podemos pasar del bienestar más codiciado, al indeseable malestar del que huimos. Otras veces simplemente nos quedamos en estado latente, ausentes, y mientras nuestro cuerpo permanece quieto nuestra cabeza da vueltas inconscientemente por un mundo ajeno. Yo he pasado semanas y semanas en ese mundo, en ese estado similar al de los osos cuando hibernan; y he descubierto que pese a que no merecía la pena, me servía para más tarde valorar más todos esos ratos buenos que también existen. Y sé que sólo tu has conseguido despertarme de ese sueño similar al de los osos, sé que podría haberme pasado otro invierno metida en una cueva... era lo más probable; pero apareciste y jamás voy a dejarte ir, ninguno va a volver a caer en estado latente.

miércoles, 9 de septiembre de 2009

teQ!

Estoy comprobando que esta semana va de reflexión, va de meditar y pensar cada cosa que sucede en mi vida desde hace un tiempo, cada movimiento o cada palabra. Por fin me estoy tomando el respiro que necesitaba, me puedo sentar a contemplar fotos sabiendo que el tiempo me da igual, me puedo quedar arrinconada junto a papá sabiendo que mañana volveré a hacerlo con la misma tranquilidad de siempre, y me puedo tirar las tardes paseando de tu mano y riéndome sabiendo que te debo todo esto y que no quiero perderte nunca. Si pienso fríamente me cuesta creerme la mitad de lo que pasa en mi vida ahora mismo, es como si algo se hubiese encargado de que las cosas me fuesen bien, y siempre queda el temor de lo que ocurrirá cuando las cosas puedan no ir tan bien. De momento sé que la reflexión de mis días actualmente es de lo más favorable. Se prevee una avalancha de nata sobre nosotros, una plaga de hormigas sobre tu espalda, y un montón de momentos pistacho... no se puede pedir más.

martes, 8 de septiembre de 2009

Rum Rum

Es esa sensación de no saber que más hacer, de no saber que va a ser lo siguiente en una vida de vaivenes constantes. Sabes que hay un rum rum constante que día tras día te persigue, puedes echar a correr intentado dejarle atrás, o puedes intentar esperar sentado en un banco a que el rum rum se vaya por si sólo; pero la suerte hacía tiempo que no te acompañaba asi que no te sorprende que tus esfuerzos sean en vano y no sirvan de nada. Sin embargo en toda vida aparece un soplo de aire fresco, aparece algo capaz de acabar con el incesante rum rum, algo que te cambia la vida, que cambia incluso tu carácter, que te roba sonrisas, algo extraño. Y después.... después sientes que el rum rum aunque no le escuches sigue ahí, que duele, que día tras día siguen hurgando en las llagas, y que la heridas tardan mucho en cicatrizar. Días como el de hoy me demuestran que si no fuese por ti, mi vida seguiría siendo un caos, seguiría siendo una guerra, y que ahora por fin puedo sentirme afortunada a tu lado.
...

lunes, 7 de septiembre de 2009

Nuevo álbum

Inevitablemente todos guardamos en nosotros nostalgia por tiempos pasados. Hoy ha sido un día de esos en los que me he tragado cientos de fotos desde el día que vine a este mundo hasta hoy; he pasado desde los primeros baños y los pañales, a las primeras vacaciones, los primeros días de playa, los viajes largos, los carnavales año tras año, comuniones y bodas, la aparición de nuevos personajes en mi vida, he hecho un recopilatorio de mis últimos 18 años hasta hoy. Las cosas han cambiado ahora en mis fotos puedo encontrar desde ojos rojos hasta ojos medio cerrados, pasando por cigarrillos, toda clase de alcohol y caras de lo más pintorescas. No sé, a veces creo que crecer no ha tenido tantas cosas buenas, a veces creo que mi familia parece más feliz en todas esas fotos que ahora. Quizás toque superar una parte del álbum de mi vida, quizás ahora puedo ir recuperando la ilusión de todas esas fotos, quizás sea hora de empezar un nuevo álbum, contigo de protagonista.

domingo, 6 de septiembre de 2009

No te cambiaría por nada

Me dices tantas cosas preciosas a lo largo del día... que realmente no sé como contestar a todas ellas. Me haces sentir tan especial cuando estoy contigo... que realmente no sé como devolverte esa sensación. Me haces sonreír tantas veces... que realmente no sé como contagiarte la sonrisa. Me lo paso tan bien contigo... que realmente no quiero separarme de ti nunca. Me siento tan dependiente de ti ahora mismo... que realmente tengo miedo de perderte. Podría tirarme así durante lineas y lineas escribiendo cosas que realmente me pasan, pero sé que resultaría cansina, y sé que sin necesidad de decirlas las sabes. Pero es que es cierto, es que realmente cuando me dices que me quieres, cuando te arrimas a mi, cuando me das un beso, no sé ni lo que siento, son tantas cosas juntas, son tantas ganas de abrazarte y no soltarte nunca. Y es que yo tampoco te cambiaría por nada.
...
Me gustas tanto... que realmente me encantas.

sábado, 5 de septiembre de 2009

Me atrevo a decir que estoy bien

Y es que ahora es uno de esos momentos en los que cuando me preguntan me atrevo a decir que estoy bien, que estoy consiguiendo todo lo que un día soñaba como imposible. Y lo mejor de todo es que mientras lo digo se me escapa una sonrisa de esas ñoñas que pongo yo cuando sé que el mundo debe envidiarme por como me siento. La misma que tengo mientras escribo, o mientras pienso en ti, ya la conoces es la típica sonrisa que me ves a cada instante mientras estoy contigo. Lo especial de esto es que por mucho que la gente imagine nadie se hace a la idea de lo bien que me encuentro a tu lado, nadie puede saber lo que siento cuando compartimos momentos increíbles, silencios, risas, confidencias. Todos esos momentos que yo guardaré como el mejor de los tesoros.

viernes, 4 de septiembre de 2009

Otra forma de querer

Supongo que es lógico quedarse sin palabras cuando miras a alguien y sabes que tu forma de mirar delata todo lo que querrías decir, supongo que por eso yo me refugio dónde puedo, y busco la forma de decir todo lo que pienso de la única forma que me es posible, por escrito. En realidad me encanta hacerlo, es un vicio, me encanta leerlo una y mil veces, me encanta imaginarme lo que pasa por la cabeza de los que quizás lo pueden leer; es gratificante, en realidad lo era ya hace mucho tiempo cuando simplemente lo hacía para desahogarme; ahora realmente es mucho más, para mi es como el monólogo que me gustaría recitarte durante unos minutos todos los días. No soy capaz de hacerlo, en realidad soy mucho más cobarde, no sabría por donde empezar, nada más mirarte ya se encargaría el silencio de adueñarse de todo y no dejarme ni un instante para decirte todo lo que te quiero. Pero es cierto aunque la única manera que encuentre de demostrártelo sea a través de un blog, o de un boli y un papel; sé que te quiero, y sé que nada deseo más que seguir haciéndolo. Mi forma de querer puede parecer absurda, desde luego que guardar una cocacola, un ticket de autobús, un pistacho o una bolsa de triskis no es lo más normal del mundo lo sé; pero en realidad lo que yo consigo con eso es guardar el recuerdo de todos los días a tu lado.

jueves, 3 de septiembre de 2009

Ahora paseo

Es curioso todo lo que puede dar para pensar un simple paseo, deambulando por la calle un par de horas podemos observar muchas cosas que día a día pasamos por alto. Es curioso observar a la gente en sus paseos, en ocasiones rutinarios y otras veces como en tu caso de forma esporádica cuando creen que los necesitan. Yo sé que necesito paseos, es mi forma de evasión, al menos he tenido suerte de haber escogido la evasión más dulce que podía imaginar, hay quien se evade amargándose en la cama o tirándose en un sofá, al menos yo lo hago respirando, lo hago disfrutando incluso del ruido de la calle que me recuerda un movimiento constante, un no parar, me hace consciente de que el tiempo no va a dar tregua, va a continuar su aplastante camino sin mirar atrás, sin pensar en que tal vez a mi me gustaría que fuese más lento. Es triste darse cuenta de que al tiempo no le importamos una mierda, y saber que este tiene todas las de ganar.

Hace unas semanas paseaba mirando hacia delante sin ver nada, sin saber a dónde dirigir una mirada, con cientos de ideas en la cabeza, y las manos en los bolsillos; ahora las cosas han cambiado. Ahora miro y veo, miro y disfruto, miro y te veo, y mis manos ya no van en los bolsillos, van con las tuyas.

Ahora paseo antes deambulaba.

miércoles, 2 de septiembre de 2009

Apareces tú.

A toda persona le impresiona encontrarse de la noche a la mañana en una nueva vida, pero toda vida depara cambios, tranquiliza pensar en los cambios positivos, en ocasiones con ciertas pérdidas pero con otras muchas ganancias. Y es que yo hace un par de meses sabía lo que quería, quizás alguna vez incluso me atreví a soñar con ello, pero ahora me doy cuenta de que he tenido suerte de que sueños anteriores no se hayan cumplido, porque ahora por fin vivo un sueño despierta; algo improvisado. Ahora he descubierto que a ser felices también nos pueden enseñar, que la ilusión se contagia, y que nunca podemos pensar que no nos podrán volver a sorprender porque cuando menos lo esperamos aparece alguien y te da de morros. Apareces tú.

martes, 1 de septiembre de 2009

Por sorpresa

Llega un momento en el que inconscientemente todos nos hacemos una idea de lo que queremos que sea nuestra vida, y de lo que seguramente sea; nos organizamos, y enfocamos nuestras decisiones al futuro que buscamos, al que consideramos que más nos puede satisfacer. Nos marcamos un camino que nos proponemos seguir, rechazamos ciertas cosas que sabemos pueden mandar todos nuestros planes al traste, y somos conscientes de que una mínima variación en ellos puede acabar con todo un proyecto de vida. Pero hay muchos tipos de variaciones, están las que aunque lo neguemos deseamos que se produzcan, y las que aparecen inexplicablemente sin que las hayamos buscado, ni esperado. Tenemos épocas en las que nos cerramos al mundo, deseamos tener una vida autómata donde la asfixia nos lleve en un día de sol y calor aplastante buscando una sombra, o buscando cobijo en un intenso día de invierno; tratamos de buscar estabilidad, y consideramos que si involucramos a alguien en nuestros planes no la encontraremos nunca. Hoy sé que me he equivocado en muchas más cosas de las que pensaba, tu has aparecido inesperadamente, sin haberte buscado, tal vez incluso sin haberte imaginado pero... reconozco que fue un error no buscarte, reconozco que nunca he sentido más estabilidad que ahora, que tu compañía a roto todos los esquemas de mi proyecto de vida y que por una vez eso no me importa, al contrario me encanta.