viernes, 11 de septiembre de 2009

Sonrisas cómplices

Hoy es uno de esos días en los que no sé que pensar, puede ser que el echar un vistazo atrás cada viernes para ver como fue mi semana no sea tan buena idea como parecía en un principio, porque acostumbro a encasillarme en que si me ha ido bien me irá bien, ó si me ha ido mal me irá mal. Un simple día da para mucho, para experimentar sensaciones de todo tipo desde la decepción de uno mismo, al sentirse realizado con una sonrisa. Sé que queda mucho tiempo y muchas cosas por pasar, pero he aprendido en tres semanas a separar mis repasos de semana en dos partes: una la que me rodea, el día a día con lo que hago, lo que consigo y con toda la gente que aparece normalmente en mi vida; y otra contigo, una reflexión distinta a todas las que haya podido hacer nunca. Porque nadie consiguió distraerme nunca de esa forma, ni hacerme separar mis mañanas de mis tardes como lo haces tú, porque ahora creo que el secreto está en regalar sonrisas cómplices para que quien valga la pena luche por mi carcajada.


1 comentario:

  1. cuantas sonrisas y miradas te quedan por recibir.. :P tekiero, y haber si nieva ya!!!!!!!!!!!!!

    ResponderEliminar