martes, 16 de febrero de 2010

14 de febrero

Una dosis extra de todo lo que siempre soñé, ese ha sido mi San Valentín contigo.
Podría decirse que aunque se fuesen acercando los días, a mi me seguía pareciendo algo lejano, algo imposible, faltaban horas y aun surgían imprevistos, zancadillas, pero... llegó. Llegaron esa avalancha de momentos perfectos, una montaña de sensaciones que no sé, podría calificar de muy nuevas.

Indescriptible. ¿Cómo contarlo? Puedo buscar palabras, puedo intentar contar, pero un 90% de lo que vivimos queda en el aire, se escapa de cualquier palabra, es eso que sólo puedo limitarme a recordar... A recordar como la mejor de las películas de amor, esas que tanto me gustan y que bueno siempre acaban robandome alguna lágrima, como tú, como ese fin de semana, como esa noche, como el sentir tu brazo rodeandome al despertar, o como el poder decirte que te he llevado el zumo del desayuno. Puede ser como tantas cosas... hay tanto... tantos comos... Será imposible olvidar, será facil recordar, y será seguro repetir.


Te quiero pollo.


Cierra los ojos. No los abras.
Dios... ¿que has hecho? ¿a qué huele?
Espera... ahora abrelos.

(...) silencio...
Javier eres increible.

1 comentario:

  1. solo tu sabes expresarte de esta forma... que bonito, tequiero, y la proxima será mas y mejor, no lo dudes...

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