
Es el día que te levantas pronto para ir a clase, después de haberte acostado tarde terminando un trabajo que tienes que entregar y que para no variar has dejado para el ultimo día, comienzas el día cansada, hace un mes lo habría hecho enfadada, habría apagado el despertador del móvil lanzándole contra la pared, me habría pegado a las sábanas y finalmente me hubiese levantado para corriendo ponerme lo primero que pillase y salir de casa con una cara de perro característica de esos días que esperas que sean una mierda, esto es mucho peor si encima se trata de un lunes claro… pero NO! Ahora es distinto 6:30 suena el móvil, con clama le apago, pienso en mi día prometedor, en lo que tengo que hacer, en que excusa idiota pondremos para vernos, en que estarás haciendo, y tras todo eso SONRIO. No empezamos mal, entonces me levanto, me visto con calma, evito ponerme lo primero que pillo, y salgo de casa con una sonrisa que parece que me acaba de tocar el gordo de navidad… Porque tu existencia mejora mis días, desde que me despierto, hasta que me voy a la cama, y es entonces cuando empiezo a acostumbrarme a tus: “buenas noches mi niña”.



No hay comentarios:
Publicar un comentario