Las sábanas se me pegan, cada día más. La pereza crece un poquito mañana tras mañana, y en la cama los ojos se van cerrando minutos antes con el paso de los días. Suena una alarma, suena otra alarma, y otra... y cuando ya ha sonado la 5ª, entonces no hay remedio si tardas un minuto más no llegarás a tiempo, perderás el tren.
Todo es así, muchas veces nos avisan, escuchamos un montón de alarmas, pero no reaccionamos y... perdemos el tren. No sabremos cuando pero tarde o temprano llegará la última alarma, el último aviso, y perderemos la oportunidad, el mundo no espera, ni se para para que tu te bajes. Y aunque haya alguien que te necesite, que te quiera, pasará sin ti, reaccionará y la vida seguirá para él, aunque tu le hayas dejado te hayas rezagado y no hayas querido despertar.
Y te das cuenta de estas cosas cuando alguien a quien necesitas, a quien quieres, no sabe reaccionar a tiempo, y tu continuas, reaccionas porque tu vida sigue aunque tu quieras esperar. Podré echar de menos, pero también podré ser feliz, con aquel que quiera reaccionar conmigo, y ahora sólo necesito saber que serás tú.
.




No hay comentarios:
Publicar un comentario