
Un día de esos en los que tienes tantas cosas que decir que no sabes por dónde empezar, para colmo cuando más lo deseas no encuentras las palabras ni los gestos adecuados. Te das cuenta que no eres más que un montón de sentimientos acumulados en una silla frente a un boli y un papel, en blanco. Y eres incapaz de dar ritmo a todas las palabras que deambulan por tu cabeza, esa sinfonía de sentimientos que te recorren por dentro, que te acompañan infatigablemente a cada momento y sin embargo te sientes incapaz de expresarlo.
Y entonces te das cuenta que lo que sientes puede ser la melodía de lo que siempre has buscado, la melodía que nadie más escucha, porque nadie se puede poner en tu lugar.



que wayyy, decias que se te habia ido la inspiracion, este texto refleja la inspiracion de la desinspiracion... jjajajaj, me gusta, me encanta, me encantas.
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