Nos creamos tantos miedos nosotros mismos, creo que he conseguido recuperar un poco de aquella ilusión que tenía hace unos meses, la ilusión de pensar en un futuro... esa que se alejó cuando este se acercaba, desapareció al darse cuenta de que nada era tan prometedor como parecía...
Tenía tanto miedo a perder aquello que no había esperado tener... y sigo teniéndole. Pero me queda el consuelo de saber y comprobar un día más que sólo abrazarte hace que merezca la pena, hace que me sienta tan princesa como el primer día; porque he ganado en seguridad, en confianza, en felicidad...
Y es que me encanta saber que nos separan escasos centímetros, que tu nariz y la mía se rozan a escondidas, mientras unas pupilas dilatadas se esconden bajo unos párpados helados.
Es curioso, pero creo que no me cansaré de pedirte prestado un último beso día tras día, para quizás dentro de un tiempo verme obligada a devolverteles uno tras otro... sería la deuda más dulce, la más bonita.



me resultas increible, cada dia estoy mas apanojao con tus entradas :p tkk
ResponderEliminar