Supongo que es lógico quedarse sin palabras cuando miras a alguien y sabes que tu forma de mirar delata todo lo que querrías decir, supongo que por eso yo me refugio dónde puedo, y busco la forma de decir todo lo que pienso de la única forma que me es posible, por escrito. En realidad me encanta hacerlo, es un vicio, me encanta leerlo una y mil veces, me encanta imaginarme lo que pasa por la cabeza de los que quizás lo pueden leer; es gratificante, en realidad lo era ya hace mucho tiempo cuando simplemente lo hacía para desahogarme; ahora realmente es mucho más, para mi es como el monólogo que me gustaría recitarte durante unos minutos todos los días. No soy capaz de hacerlo, en realidad soy mucho más cobarde, no sabría por donde empezar, nada más mirarte ya se encargaría el silencio de adueñarse de todo y no dejarme ni un instante para decirte todo lo que te quiero. Pero es cierto aunque la única manera que encuentre de demostrártelo sea a través de un blog, o de un boli y un papel; sé que te quiero, y sé que nada deseo más que seguir haciéndolo. Mi forma de querer puede parecer absurda, desde luego que guardar una cocacola, un ticket de autobús, un pistacho o una bolsa de triskis no es lo más normal del mundo lo sé; pero en realidad lo que yo consigo con eso es guardar el recuerdo de todos los días a tu lado.
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la e leido en papel mil veces... me encanta, y cada vez que lo hago, no me cambia la cara desde la primera vez
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